Alisson sintió que su corazón comenzó a latir con rapidez. Sentía las manos de Christopher debajo de sus nalgas, cubriendo su desnudez, pero a la vez de forma posesiva. Entonces, cuando menos lo esperaba sintió la primera palmada.
—Eres una malcriada —dijo mientras el golpe seco se escuchó.
Él sonido llegó a sus oídos y aceleró aún más su corazón.
—Te dije que no vinieras y lo hiciste —otra nalgada, pero está vez un poco más fuerte.
Alisson brincó y sin poder contenerlo sus pezones se erizar