El pasillo blanco del hospital se sentía más frío de lo normal. Leonardo caminaba con los hombros tensos, la camisa salpicada de sangre seca y el ceño fruncido como si cada paso le doliera. Pues después de ir al club a buscar a Ariana decidió volver al hospital.
Lo habían obligado a salir de la sala de emergencias cuando Ethan fue llevado a cirugía, pero a pesar del cansancio extremo, no se permitía sentarse. Ni respirar.
Cuando por fin lo hizo, cuando se dejó caer en una de las sillas de plást