La reunión seguía en el gran salón, llena de murmullos, risas y brindis diplomáticos. Entre todo ese ruido, entre toda esa gente, había un solo punto que mantenía fija la atención del presidente: Ariana.
Ariana sonriendo. Ariana hablando animada.
Ariana inclinándose hacia Ethan como si él fuera el único que la escuchara.
Cada mínima cosa era un golpe directo a su paciencia.
Leonardo respiró por la nariz, conteniendo el impulso de ir hacia ellos y arrancarla de su lado. El magistrado, que llevab