Mundo ficciónIniciar sesiónAmelia llegó a la suite donde se encontraba Marino. Él la estaba esperando en la sala, se veía algo ansioso y para nada parecía un tipo imponente.
Ella tenía el semblante serio, aunque no parecía enojada, sino que más bien se notaba triste.
—Aquí estoy. —Él sonrió y la miraba con ojos curiosos.
Despacio la rodeó observando su apariencia física.
Dio la vuelta







