Mundo ficciónIniciar sesiónEn la tarde cuando Ignacio se marchó a la oficina, Fabiola buscó un clic y abrió la puerta de la habitación de Silvia. Amelia ya estaba lista para salir.
—Ya empaqué mis cosas, regresaré a la pensión.
—Yo también empaqué las mías, ya no tiene sentido continuar en esta casa, me iré mañana, hoy diremos que voy a acompañarte al hotel donde piensas quedarte.
—Que







