Capítulo ciento treinta. Como si fuera su primera vez.
Jahir atrapó su cintura y buscó sus labios para darle ese beso que aguardaba ansioso desde que subieron al auto y, que tuvo que esperar hasta ese momento.
Scarlett entreabrió sus labios y le concedió el permiso que la boca de Jahir solicitaba. Su beso cambió de tierno a uno apasionado y necesitado. La espalda de Scarlett chocó con la pared de metal del ascensor, mientras el beso se hacía más y más intenso, hasta dejarles sin aire.
Sus respiraciones eran agitadas, sus corazones latían erráticam