Capítulo ciento veintinueve. Con los ojos cerrados
NUEVA YORK
Los aplausos de los pocos invitados y de la familia interrumpieron el apasionado beso entre Scarlett y Jahir. La muchacha tenía las mejillas sonrojadas y no era de vergüenza, era por el ramalazo de placer que le había atravesado el cuerpo al sentir las manos de Jahir sobre su cintura.
Todo lo que Scarlett deseaba en ese momento era despedir a sus invitados y tener su noche de bodas, sin embargo, ese deseo, tenía que esperar un poco más. Sienna y Nayla habían preparado una “pequeña fi