—¿De dónde sacaste esto? —exclamó Emerson tomando su cuello con fuerza.
Hank bajó de inmediato al ver la situación.
—Señor Emerson, cálmese, esta mujer, podría acusarlo de violencia —dijo Hank.
Los ojos de Emerson casi fulminaban a la mujer, la soltó y ella tosió con fuerza, estaba asustada.
—Yo los vi, ella abrazada a ese hombre, y él estaba tan interesado, quizás hasta se besaron, parecían efusivos.
Emerson la soltó. Ella sollozó, no sabía dónde estaba el hombre dulce y amoroso que era su