Anya sintió que perdía el aliento, por primera vez sintió temor del hombre que amaba.
—¡Suéltame, Emerson! ¿Qué estás reclamándome? ¿Quién crees que soy? ¿Una mujerzuela?
Emerson la soltó enseguida, sus palabras lo trastocaron.
—¡No! Yo… ¿Y entonces? ¿Con quién estabas? Dime, ¿Quién fue el hombre que te abrazó y te besó?
—¿Cómo lo sabes? ¿Me estás siguiendo? ¡Te volviste loco! Actúas como un marido celoso.
Emerson dio un traspié, no esperaba semejantes palabras.
—No estoy celoso, solo quie