—¿Johana? ¿Qué pasa?
Johana limpió sus lágrimas.
—Nada, estoy muy emocionada, feliz por ti.
Abby sonriò, pero se sintió extraña. Más tarde, Johana se marchó.
Abigail pensaba en una forma de contarle a Denver, haciendo algo emocionante para él. Quería que se sintiera orgulloso, que fuera un día de fiesta.
Pronto sería la fiesta de cumpleaños de Denver, quería aprovechar ese momento.
Al día siguiente, Abigail de nuevo se encontró con Johana, le contó sobre sus pensamientos.
—¿Y qué has pensado pa