Hannah colgó la llamada, al instante llamó a Emerson, él respondió enseguida.
—Hola, Hannah, me alegra que me llames, quería disculparme contigo y quiero invitarte a cenar para hacerlo.
—¡No me interesan tus estúpidas disculpas! ¿Así que terminaste por romper el corazón de mi hija? Se los advertí, sabía que llegarían aquí, prometiste cuidarla, no solo como una hermana, ahora como tu mujer, y mira lo que has hecho, Emerson, resultaste igual que tu padre, ¿no? Porque él me engaña, ahora él quie