Mandy corrió hasta el mar, observó al hombre, no dudó en sujetarlo, hasta que vio a unas personas venir a ella, gritó por auxilio.
Los hombres corrieron y sacaron tanto a ella, como al hombre, arrastrándolos fuera del agua.
Mandy respiró asustada. Vio al hombre sobre la arena, las personas le dieron primeros auxilio.
Cuando vio cómo ese desconocido expulsaba agua por la boca, y volvía en sí, Mandy sintió alivio.
Se intentó levantar, los hombres quisieron negarse, le dijeron que llamarían a