—¿Quién es ese hombre, Abby? ¿Es tu ex?
Abby no pudo decir nada.
—Peter Jensen, estás molestando a Abby, déjala, mira como está, debes irte —dijo Johana.
—Tienes razón, Abby, sea lo que sea, cuentas conmigo, estoy aquí para ti.
Johana mirò al hombre, sintió un dolor clavado en su corazón.
Abigail se recostó en la cama.
Johana la siguió, mirò a su amiga ahí.
—¿En qué piensas?
—En tantas cosas, Denver ha vuelto a sacudir mi mundo.
—¿Aún lo amas?
Abigail desvió la mirada que se le desborraba por l