Abby contó todo a Johana, pero encontró su ánimo apagado.
—¿Estás bien, Johana?
Ella sonrió.
—Claro, solo tengo algunos problemas, ya sabes cosas de casa, mamá me llamó, pero nada importante. Si tú y Peter Jensen fingen ser novios y eso te ayuda a alejar a Denver como lo quieres, pues yo te apoyo.
Johana se alejó. Las ganas de llorar incontrolables la enloquecieron, pudo respirar segundos después.
Ella y Peter fueron amigos con derecho, ella esperaba que con el tiempo èl la eligiera como novia,