Emerson colgó la llamada, sin responder a la mujer, le dio el teléfono a Ashton.
—¿Qué clase de juego es este, Ashton? ¿Eres mi amigo o enemigo? —exclamó enojado
—¿Qué dices? ¿Estaba haciéndote un favor?
—¿Un favor es hablar con esa infiel? ¡Olvídalo!
—Oh, vamos, hombre, mira, quizás ahora Anya sea tu mujer, y es la esposa perfecta, pero, sé que lo tuyo con Bianca no ha acabado, solo debes cerrar la página con ella, así puedes dedicarte a adorar a tu esposita.
—¿De qué hablas?
—Hablo de qu