Capítulo: Un buen amor que no eres tú.
—Habla lo que quieras, mujer, pero hazlo rápido, debo volver con mi esposa, ella me espera, no la quiero hacer esperar, sobre todo cuando todo lo que quiero es estar con ella.
—No me mientas, Emerson, sé que no me has olvidado, nadie puede olvidar en tan poco tiempo.
—Ah, ¿no? ¿Qué yo sepa tú me olvidaste al estar en la cama de ese desgraciado? ¿O ahí también te acordabas de mí?
—¡Estaba drogada, Emerson!
—Mientes, sigues mintiendo, no te cansas, no puedes ni reconocer tu error, pero ya no m