53° El beso y la verdad.
Mauricio me tomó por el cuello y me besó con tanta profundidad que sentí que una enorme distancia se había cerrado entre nosotros.
Lo hizo por impulso, por instinto, o simplemente porque quería que me quedara callada, pero yo correspondí a ese beso con tantas ganas mientras me colgaba de sus hombros y él me abrazaba con fuerza desde atrás, apretando con fuerza su cadera contra la mía.
Cuando nos apartamos, lo miré a esos ojos preciosos azules como el océano, a los labios rosados y húmedos por m