52° El trato.
Había hecho tanto para llegar hasta ese lugar y contarle a Mauricio que estaba embarazada de él. Había sacrificado mucho, había tenido que despedirme de Raúl de la forma más cruel posible.
Todo para que cuando ahora, al fin que lo tenía frente a mí, tan cerca de poder decírselo, evitara hacerlo. El destino y la ironía eran cosas terribles. Pero tenía que hacerlo por Michael. Sabía que aquella historia no estaba bien contada.
— Eres demasiado firme para tu propio beneficio — le dije a Mauricio