107° Límites que se rompen.
Yo sabía que aquello podría ser una muy mala idea, incluso, y que muy probablemente Mauricio no iba a aprobarlo. Después de lo que había pasado con Santiago, estaba completamente segura de que el líder de la serpiente carmesí no iba a estar dispuesto a dejar la suerte de la organización, ni muchísimo menos sus recursos, en proteger personas que no estaban preparadas. En mi situación era diferente, no tenía otra alternativa; con Santiago, bueno, digamos que tal vez Michael podía dar un voto de f