106° Respuestas a medias.
El silencio que acompañó la situación, después de un momento, fue abrumador, porque no sabía qué era lo que estaba pasando por la mente de Raúl. Seguramente muchas cosas, seguramente ninguna buena. Sabía que, aparte de los sentimientos que el hombre tenía por mí, tendría razón cuando me regañaran, cuando me dijeran que era una pésima idea tener el bebé, como me dijeron que la decisión de haber salido corriendo como una tonta a buscar a Mauricio sin siquiera consultárselo había sido irresponsabl