24| Pequeño pajarito.
Sara todavía se sentía abrumada y estresada, casi que había amenazado a Luna de muerte y tenía todo el cuerpo tenso, la visita de Mario no hacía más que aumentar esa tensión que tenía en el cuerpo, estaba segura que si el hombre lanzaba su veneno ella saltaría del escritorio y lo apuñalaría con el lápiz que tenía en la mano, pero el hombre caminó pacientemente y se sentó frente al escritorio donde hacía un momento estaba sentada Lara.
— vi que mi cuñada salió de esta oficina, ¿que estaban hacie