El dolor fue lo primero que encontró.
No el sonido.
No la oscuridad.
No los recuerdos.
Solo dolor.
Un dolor brutal.
Insoportable.
Jeremy abrió los ojos lentamente.
O al menos creyó hacerlo.
Porque no veía nada.
Absolutamente nada.
La oscuridad era total.
Tan profunda que por un instante llegó a pensar que había perdido la vista.
Intentó respirar.
Y una punzada atravesó su pecho.
El aire entró con dificultad.
Pesado.
Cargado de polvo.
Tierra.
Cemento.
Algo presionaba sobre él.
Mucho peso.
Demasi