Cap. 77: Una ladrona de niños.
Stella negó con la cabeza, dejándose envolver por la preocupación y el amor que transmitía su voz.
—No, estoy bien. Un poco cansada, pero feliz. Todo esto… es mucho más de lo que imaginé.
Mike le ofreció la limonada, asegurándose de que estuviera cómoda antes de sentarse a su lado.
—Si en algún momento necesitas un descanso, lo dices. No me importa que la familia esté corriendo de un lado a otro; lo que me importa eres tú… y ellos. —Su mano se quedó un momento sobre su vientre, mientras su sonr