Cap. 41: Un admirador que viaja de Chicago a New York.
Unos días después, María Elena estaba disfrutando de su tarde en el club, tomando el sol junto a la piscina en su elegante traje de baño. Era un conjunto sencillo, pero destacaba cada detalle de su esbelta figura. Reclinada en la tumbona, con las gafas oscuras cubriéndole los ojos, se sentía completamente en paz, dejando de lado los problemas y concentrándose en aquel instante de tranquilidad.
De repente, una sombra cubrió el sol, y al alzar la vista se encontró con Anthony Lennox. Vestido con