Cap. 31.1: Entrega total. Parte2.
Él se detuvo un instante, mirándola con una mezcla de ternura y un amor tan profundo que su corazón latía con fuerza. La miró, reafirmando la intensidad de sus palabras y el deseo reflejado en sus ojos. Sin esperar más, la tomó en brazos, llevándola a la habitación con la determinación de que ese momento fuera único.
—Yo también te deseo —murmuró en su oído, mientras la colocaba suavemente sobre la cama, inclinándose sobre ella y comenzando a quitar cada prenda con movimientos lentos y delibera