Cap. 121: El amor no tiene edad.
Cap.39: Enfrentamiento.
—Bien… —dijo el doctor con una sonrisa—. Felicidades, van a tener un niño.
El corazón de Verónica se aceleró.
—¿Un niño? —murmuró, procesando la noticia.
Alexander soltó una risa de pura emoción, sin poder contenerse. Emily pegó un salto en la silla.
—¡Un hermanito! —gritó emocionada—. ¡Voy a tener un hermano!
Verónica sintió que su pecho se llenaba de una calidez indescriptible. Aunque aún le costaba creerlo, la imagen del bebé en la pantalla, sus pequeños movimientos, eran reales.
Alexander besó su frente con ternura.
—Un niño… Verónica, esto es increíble.
Emily no podía contener su emoción.
—¡Tengo que contarle a tía Stella! —dijo con entusiasmo—. ¡Y tenemos que comprarle cosas azules y ropa hermosa!
Verónica soltó una carcajada.
—Emily, los bebés pueden usar cualquier color, no solo azul.
Emily hizo un puchero, pero asintió.
—Está bien… pero igual voy a elegir la ropa.
Alexander tomó la mano de Verónica y la miró con un brillo especial en los ojos.
—Nuestro