Cap. 119: El amor no tiene edad.
Cap. 37: Hormonas fuera de control.
La cena en casa de Alexander, que normalmente era un momento de conversación animada y risas, estaba cargada de un silencio tenso. Emily hablaba de su día, emocionada como siempre, pero Alexander apenas respondía, limitándose a asentir de vez en cuando mientras movía la comida en su plato sin mucho interés.
Verónica, sentada frente a él, lo observaba de reojo, sabiendo perfectamente la razón de su actitud. Suspiró suavemente y decidió romper el hielo.
—Señor