Cap. 118: El amor no tiene edad.
Cap. 36: La buena noticia para Emily.
El auto se detuvo frente a la casa, y antes de que Alexander pudiera apagar el motor, la puerta de entrada se abrió de golpe. Emily salió corriendo, sus pequeños pies apenas tocando el suelo mientras iba directo hacia su padre.
—¡Papá! —gritó, lanzándose a sus brazos en cuanto bajó del auto—. ¡Te extrañé muchísimo! No dormiste aquí anoche. ¿Dónde estabas?
Alexander la cargó con facilidad, abrazándola con ternura.
—Lo sé, princesa, lo siento —dijo, besándole