Cap. 118: El amor no tiene edad.
Cap. 36: La buena noticia para Emily.
El auto se detuvo frente a la casa, y antes de que Alexander pudiera apagar el motor, la puerta de entrada se abrió de golpe. Emily salió corriendo, sus pequeños pies apenas tocando el suelo mientras iba directo hacia su padre.
—¡Papá! —gritó, lanzándose a sus brazos en cuanto bajó del auto—. ¡Te extrañé muchísimo! No dormiste aquí anoche. ¿Dónde estabas?
Alexander la cargó con facilidad, abrazándola con ternura.
—Lo sé, princesa, lo siento —dijo, besándole la frente—. Verónica y yo estuvimos en el hospital.
Emily se alejó un poco y lo miró con los ojos bien abiertos, su rostro reflejó el miedo que sintió con esas palabras.
—¿El hospital? —preguntó con la voz temblorosa—. ¿Verónica está enferma?
Verónica, que acababa de bajar del auto con ayuda de Stella y Mike, se adelantó con una sonrisa tranquilizadora.
—No, pequeña, estoy muy bien —respondió, inclinándose un poco para estar a su altura—. Es más… te tenemos una sorpresa.
Emily frunció el ceño,