La tarde comenzaba a caer sobre la ciudad cuando Vanesa recibió el mensaje que había estado temiendo durante días. Se encontraba sentada frente al espejo de su habitación, intentando arreglarse el cabello después de haber pasado varias horas en la residencia, cuando el teléfono vibró sobre el tocador. Al principio no quiso mirarlo, porque una extraña sensación le recorrió el cuerpo antes incluso de leer quién había enviado aquel mensaje, pero finalmente extendió la mano y tomó el aparato. Su ro