El silencio permaneció entre ambos durante varios segundos después de aquella petición de Sebastian. Elena continuaba sentada frente a él, con las manos descansando sobre sus piernas y la mirada perdida en algún punto de la habitación, mientras intentaba ordenar las emociones que se habían levantado dentro de su pecho. Había imaginado muchas veces que Sebastian volvería a pedirle una oportunidad, pero nunca pensó que cuando finalmente ocurriera sería ella quien tendría miedo de responder. Sebas