Emma y yo nos besamos un par de veces más antes de separarnos para comer.
-¡Ah! ¡Adam!
Senté a Emma en mis piernas.
-Comerás aquí, sentada en mis piernas...
-Pero... Es incómodo para ti.
-No lo es en lo más mínimo amor...
-...
Corté la carne en trozos y tomé uno con un tenedor y se le di en la boca a mi Emma.
-¿Estás tratando de redimirte?
-Si...
-Ja ja ja.
Adam... Mírame...
Me besó.
-Sé que te sientes culpable, pero déjalo atrás, si avanzas con culpa, la culpa jamás se irá y siempre habrá un ambiente raro y tenso entre nosotros.
Tomó un trozo de carne y me lo dio en la boca. Comimos todo de la misma manera, Emma me daba de comer y yo a ella, cuando terminamos salimos a caminar por la playa tomados de la mano.
-¿Cómo te sientes?
-Mejor...
Pero no quiero hablar de eso, mejor hablemos de otra cosa, he hecho lo que me dijiste, le escribí a Amme y le pasé su número de teléfono a la diseñadora para que se comunicara con ella a petición de la misma Amme.
-Me alegra...
Por cierto...