-...
Me miró temerosa.
No soy un depredador, pero me acerqué a ella como si lo fuera.
Caminé despacio y ella retrocedió hasta que su espalda chocó contra la pared.
-James...
Jadeó, me pareció sexy.
-¿Qué sucede?
Acerqué mi rostro al suyo hasta que mis labios quedaron delante de los suyos, tal vez a sólo un par de milímetros.
-Yo...
¡Ring, Ring!
El teléfono de Loraine sonó interrumpiéndonos.
Lo sacó del bolsillo de su pantalón y observó la pantalla, aunque no hizo ningún gesto, pude ver como su