James...
-¿Qué sucede?
-No tienes que quedarte a dormir, haces suficiente con ayudarme con Janes durante el día.
¡OUCH!
-Lo sé, pero quiero quedarme. ¿Qué tal si necesitas algo?
Yo puedo buscarlo por ti o puedo salir a la farmacia si se presenta una urgencia o llevarlas al hospital, tú te desvelas mucho alimentando a Jane, no sería seguro que condujeras en este estado.
-Suponiendo que fuera necesario, pero no lo es, Jane está bien y yo también.
-¡Aaaah! ¡Mmm..! ¡Aaaah!
Los sollozos de la prince