*****
Una hora después la madre de Loraine llegó.
Ella estuvo a su lado durante el parto, yo permanecí afuera con las manos temblorosas.
Me habría gustado acompañarla, pero no tengo ese derecho y estoy muy lejos de ganármelo.
Me tronaba los dedos, caminaba en círculos...
Las horas pasaron y yo no sabía nada de Lori.
-¡Doctora!
Intercepté a la ginecóloga de Loraine, ya la conocía, aunque Lori trataba de mantenerme al margen no podía evitarlo del todo.
Y yo siempre terminaba averiguando su situac