-Ja ja ja.
Bueno, me acabas de decir sutilmente que no sé cocinar, lo aceptaré.
-Ja ja ja.
No es eso amor...
-...
Emma se ruborizó.
-¿Me llamaste amor?
-Si...
-¡MUAK!
Te ganaste un beso...
-Ja ja ja.
Emma reía mucho cuando estábamos juntos, no sabía si le gustaba estar conmigo o yo le parecía muy gracioso, pero me fascinaba verla reír así.
-¡Aaah..!
Tengo sueño...
-Iré a abajo, te dejaré para que descanses.
-No... Quédate aquí conmigo...
-...
Me apunté a mi mismo con el dedo.
No tenía idea de que Emma quisiera que me quedara con ella, creía que estaba molesta aunque había dicho que no, veo que me equivocaba, ella también se estaba esforzando porque me sintiera cómodo y olvidara lo sucedido.
-Ven...
-De acuerdo.
Me acurruqué junto a ella, pero ella me jaló colocando mi cabeza sobre su pecho y me abrazó, sentí el cálido y agradable latido de su corazón.
-Descansa Adam...
Te amo.
-Y yo a ti Emma...
Me quedé dormido, profundamente dormido aspirando el delicioso olor a galle