Harper frunció el ceño, cerró los puños con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos y las uñas se le clavaron en las palmas.
Aquella escena golpeó sus sentimientos una vez más, cayendo sobre sus heridas abiertas con una crueldad insoportable, en su mente, quería ir corriendo hasta donde ellos se encontraban, estirar los brazos y colocar las manos alrededor del cuello de Lauren.
Todo lo relacionado con aquella mujer hacía que su cuerpo perdiera el control, le recordaba lo mucho que