Finalmente llegó el fin de semana; el reloj de la sala marcaba las siete de la noche y Harper ya se encontraba lista para salir a la fiesta benéfica.
Llevaba un elegante vestido de noche que resaltaba su figura y la hacía lucir imponente, pero el reflejo del espejo solo le devolvía un rostro tenso y lleno de preocupaciones.
Austin no daba ni la más mínima señal de vida, había salido desde temprano argumentando reuniones de emergencia en la empresa.
Harper no lo había acompañado debido a que hab