En la noche, Austin miró el mensaje de su abuelo y a Harper, ella estaba frente a él con un par de maletas, pequeñas, viejas y demasiado baratas. Su ceño estaba fruncido, realmente estaba molesto.
—Lamento haber llegado así, pero el señor Hugo me dejó claro que tenía que venir a vivir aquí. Si fuera por mí, esta sería la última opción... —él la interrumpió con su mano.
—Sí, lo sé. Él tuvo la brillante idea de avisarme por teléfono. Sé que hace parte del show, pero no esperaba que fuera tan