La morada de la familia Ferrante era fácil de identificar, ya que era una de las más pobres y descuidadas del asentamiento, era una pequeña choza de madera y cartón, con plástico en lugar de chapas o losa y una puerta que parecía a punto de caerse.
Lizbeth Zhao, se bajó del vehículo siempre custodiada por los hombres de confianza de Shen y se acercó a la choza, donde justo una mujer de baja estatura salía.
— Oh. — dijo quién era la madre de Mia.
— Hola señora Sara, mi nombre es Lizbeth Zhao y e