Mia se escabulló de la casa grande de los Zhao con el corazón latiendo desesperadamente, las palabras de Takashi resonaban en su mente, cada sílaba era un golpe al frágil cristal de su esperanza y una daga enterrada en su maltrecha alma, al suponer que Takashi la despreciaba por no ser virgen, y esa idea la atormentaba hasta el punto de no soportar quedarse ni un segundo más en esa casa.
Su plan era claro, regresar a la villa donde había supuesto que viviría feliz con Takashi, recogería su male