Alguna vez Mia se sintió sucia, despreciada, usada y descartada, pero jamás se había sentido como ahora, para ella, el que Takashi reparara en que no era virgen, era lo mismo que la estuviera repudiando, menospreciando, haciéndole saber que tan poca cosa era y en su cabeza la voz de Mirko resonó, “No eres nada, mas que basura ya usada” “Nadie te querrá, será mejor que aceptes lo que la vida te ofrece, se buena niña y solo gime como la puta que eres, aunque solo eres menos que una perra”, ¿era a