Salvatore Mancini.
Gruño contra la almohada al oír el timbre de mi celular a lo lejos. Abro mis ojos pesadamente y noto que aun era de noche. ¿Quién molestaba a esta hora? Alcanzó mi celular y atiendo sin siquiera ver la hora ni quien era.
—¿Qué?---me levanto de la cama
—Salvatore, la mansión Mancini ha sido atacada—la voz de Matteo se hace presente a través de la llamada.
—¿Cómo qué ha sido atacada?---pregunto
—Si, fue atacada. Giulia está viva, tiene algunas heridas leves, pero la mansió