Isabella Romano
Abro mis ojos cuando oigo los quejidos de Luca a mi lado. Busco a mi hijo con la mirada para encontrarlo en medio de mi cuerpo y el de Salvatore. Luca abre sus ojos y los frota con pereza.
Abrazo su pequeño cuerpo y él me abraza con toda su fuerza. Beso su cabeza mientras cerraba mis ojos, dispuesta a dormir un rato más, pero Luca parecía no estar de acuerdo con ello.
Luca se separa de mis brazos y se sienta en la cama. Su cabello estaba todo alborotado y algunos mechones para