Salvatore Mancini.
Miro desde las alturas de mi oficina como todos los hombres de la organización se reunían poco a poco.
Había convocado a una asamblea de extrema emergencia. Tenía que comunicar sobre la traición dentro de nuestra organización, así el traidor sabía que estaba detrás de él.
Siento los brazos de Isabella rodear mi torso y apoyar su cabeza contra mi espalda.
—¿Quieres que te acompañe?---pregunta
—Por favor.
—Todo va a salir bien, Tore. Atraparemos a ese bastardo y lo harás