Gabriel
El chofer maniobra hacia la entrada del Meridian Club, el bar más exclusivo de la capital, donde ministros, empresarios y herederos pasan sus noches pretendiendo que el mundo no se les cae encima. Perfecto lugar para fingir normalidad. Perfecto lugar para arruinarla.
Me bajo del carro con un humor de perros.
Luca me está esperando en la entrada, apoyado en una columna de mármol negro, fumando. Luce relajado, con esa sonrisa de idiota funcional que siempre sabe más de lo que dice y dice