Isa
El impacto del beso me atraviesa como un rayo. No lo veo venir. No lo entiendo. No lo proceso.
Solo siento la pared fría en mi espalda, la respiración caliente de Gabriel invadiendo mi boca… y mis labios paralizados, incapaces de reaccionar. Su cuerpo firme, su fuerza contenida en ese agarre que me aprisiona por los brazos. Su pecho contra el mío. Su furia mezclada con algo que no debería estar ahí.
No debería sentir nada.
Pero siento.
Y eso me aterra.
Por un segundo —uno solo, maldito, fuga