Es… sentir

Gabriel

Nunca he sido un hombre que espere.

No espero llamadas.

No espero aprobaciones.

No espero a nadie.

Pero hoy sí.

Camino de un lado a otro del estudio como un animal encerrado. El reloj marca las diez y treinta de la mañana, hace más de hora y media que se fue. Llevo mirándolo desde las nueve. Desde que ella salió por esa puerta con la excusa de “hablar con su padre”.

Mi error fue haber asentido.

Mi segundo error fue creer que iba a sentir alivio cuando por fin ella hiciera lo que necesitábamos.

Lo que yo necesitaba.

Porque esto —esto que se me clava en el pecho como una astilla— no es alivio.

Es otra cosa.

Miro el teléfono por décima vez en menos de cinco minutos. No hay mensajes. No hay llamadas. Nada. El silencio es demasiado largo. Demasiado espeso.

—Cálmate —me digo en voz baja—. Sabes exactamente dónde está.

Sí. Lo sé.

Está en la boca del lobo.

Y yo fui quien la dejó entrar.

Apoyo las manos sobre el escritorio y cierro los ojos un segundo. Veo su cara antes de irse. La fo
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP