Capítulo 111
Laura y Giorgio estaban solos en el auto. Él la miraba con deseo y volvió a besarla, lento, dominante, sabía que tenía el control.
La acarició por la cintura y la atrajo hacia él.
—Nos iremos a mi casa —dijo con voz excitada —. De inmediato.
Laura asintió, aunque por dentro sentía mied, Cerró los ojos un momento para respirar.
—Antes de eso… necesito saber quién más está metido en esta guerra —dijo el con la voz baja— Necesito saber en qué me estoy metiendo.
Giorgio la miró con cu