Capítulo 83
Vicente llegó a la casa de Laura con un regalo que Luciano le había enviado. Era una forma de acercarse sin levantar sospechas, y también una excusa para verla.
Espero que Alejandro se fuera de su casa para entrar, y poder hablar en privado con ella.
Una empleada le indicó que ella dormía, lo dejo pasar confiada de que era la mano derecha del hermano de la señora, el subió a la habitación.
Laura dormía con la bebé en brazos. Por un momento se quedó quieto, mirándola.
Le parecía más frágil que antes, tan hermosa en su faceta de madre, seguía siendo la misma mujer que no había podido sacar de su corazón.
La bebé también era muy hermosa, Era una niña, pequeña y muy linda, Vicente no pudo evitar sonreír al acariciar su mejilla.
Aquella bebé le conmovió el alma, y en su corazón sintió una extraña sensación de querer cuidarla.
Laura abrio los ojos asustada . —¿Qué haces aquí? —preguntó abrazando a la niña—. No deberías estar aquí, si Alejandro te encuentra...
—Tranquila, so