Capítulo 82
Vicente llegó temprano a la casa de Luciano con una carpeta llena de documentos, estaba nervioso por lo que iba a hacer pero sabía que era una buena idea.
Al entrar al despacho lo encontró revisando algunos documentos sin entender demasiado lo que leía.
— Lo siento, aquí traigo más papeles que debes firmar —dijo Vicente—. Algunos van para el banco, otros a la notaría. Tienen que estar listos hoy en la tarde.
Luciano frunció el ceño agotado.
—No entiendo nada de esto —respondió leyendo las hojas con frustración—. Es como si me hablaran en otro idioma.
—No te preocupes —le dijo Vicente, intentando tranquilizarlo —. Confía en mí. Yo me encargo de todo y luego te explico los detalles.
Luciano empezaba a confiar en Vicente como su mano derecha.
—Quiero aprender, Vicente. Si voy a seguir en este negocio sin mis recuerdos necesito entender, ni siquiera se si quiero ser parte de este negocio.
Vicente se acercó al escritorio.
—Está bien que te sientas así. Yo voy a apoyarte. Pero